Notas

Las cosas por su nombre

Que en la Agrupación sobre la mitad de la gente no es más que una consecuencia de que en todas las juntas de gobierno de todas las hermandades que la forman también sobre la mitad. Ahora me dice un amigo de túnica elegante que va a entrar en una junta como diputado de formación y nos enfrascamos por el Whatsapp en este tema. Ambos coincidimos en que en las juntas sobra la mitad de la gente pero discrepamos en quién está dentro de la mitad que se salva y quién dento de la que merece arder. Aunque hay algunas sangrantes coincidencias como camareras y diputados tan variados y absurdos como de ¿publicaciones? o de ¿casa de hermandad?

Imagino que fue Aristóteles, que siempre lo ponen con cara de listo en las estatuas, el que dijo que antes de hablar con uno teníais que definir los conceptos para ver si os estábais refiriendo a las mismas cosas. La verdad es que llevaba razón el hombre. Quizá por eso no hay consenso sobre este tema, porque hay dos definiciones de lo que es una junta de gobierno: por un lado los que consideran que es el grupo de personas elegidas por los hermanos para gobernar la corporación y, por otro,los que consideran que es el grupo de hermanos elegidos para generar el dinero necesario para la corporación.

Estos últimos están equivocados, lo digo yo con toda la pedantería que me sea posible, y les advierto que están inmersos en una dinámica perversa y endiablada de la que es muy difícil salir. Yo, con toda mi pedantería encima, entiendo que las juntas están para gobernar lo que hay: mucho cuando es mucho y poco cuando es poco. Y para eso no es necesario 12 o 15 (o más) personas. Mi amigo el de la túnica elegante dice que él cree que ‘las juntas tienen que ser de cinco o seis personas y luego, cada cargo, contar con una comisión de gente’. Yo también. Así que aquí les dejo, con la pedantería de antes, una junta de gobierno ideal (con 7 personas) lo mismo para una cofradía de 100 hermanos que para otra de 1.100:

Hermano mayor. La suya es labor de representación, básicamente. Es el tío o la tía que representa a la hermandad y la deja siempre en buen lugar y el que tiene la última palabra en todas las decisiones. 

Teniente de Hermano mayor. Un tío (o tía, en cuyo caso se llamaría tenienta de hermana mayora) de confianza del primero y que, básicamente, haga lo que le corresponde al primero si no va e impida que la corporación quede descabezada si se nos muere el jefe.

Secretario. El que lleva los papeles, toma nota de todo y lleva los registros al día. El que manda los comunicados de prensa a la íbidem y, como sabe a quién se ha invitado a los actos, los puede sentar donde corresponda (le sobran, por tanto, diputados de protocolo, de relaciones con los medios, de relaciones con alguna institución en concreto o de publicaciones).

Tesorero. El que se conoce a la gente de las oficinas y los bancos y sabe de dinero (porque de dinero hay que saber si no quieres que los bancos te roben) como para saber dónde ingresar, dónde pedir, a qué tipos de interés firmar, por cuánto tiempo, etc.

Prioste. El currante (o curranta) con gusto que monta los pasos y los altares de culto. Luego lo limpia todo y lo recoge y lo deja ordenado para la próxima vez que tenga que montar algo. Y si se rompe algo avisa a la junta en la próxima reunión. Como el resto de personas de la junta, se puede rodear del equipo tan amplio que se le apetezca y/o pueda formar. Cada cual sabe cuál es su capacidad de trabajo.

Diputado de cultos. El que busca los curas para los cultos de los titulares (porque a mí no me gusta que los diga el director espiritual que, para eso, tiene las misas de hermandad y las charlas semanales o quincenales o mensuales o trimestrales o semestrales o anuales. Quizá un problema sea que algunos ni dan), los organiza y luego tiene todo fetén cuando empiezan las misas: lectores, servidores, música, etc.

Diputado mayor de gobierno. El tío (o la tía) que se encarga de la organización cada vez que la hermandad se pone en la calle. Organiza lo necesario antes, durante y después. Como apenas tiene trabajo en todo el año, perfectamente puede ayudar o, directamente, suplir al secretario en labores ‘de protocolo’.

Y ahora los ‘opino’ o, lo que es lo mismo, las cosas que sobran. Empezamos:

Opino que la formación compete al director espiritual. ¿Para qué se quiere si no? Él debe promover las actividades que considere necesarias para formar a los hermanos. Él sabe hasta dónde tenemos que llegar en eso de formarnos en la fe y qué nos falta para hacerlo. Él, por tanto, y no mi amigo el de la túnica elegante, es el idóneo para proponer lo que hay que hacer en materia formativa.

Opino que la caridad queda fuera del alcance de las cofradías que no saben ni cómo ni a quién. Y casi nunca cuándo. Es más útil destinar una partida del 25% de los presupuestos a Cáritas o, directamente, a la parroquia y que el párroco disponga, que para eso se supone que es el que sabe cómo está organizada y cuáles son las necesidades de la parroquia (entendiendo parroquia como conjunto de los feligreses) que dedicarme a gastar balas haciendo la guerra por mi cuenta.

Opino que las hermandades están formadas por hermanos (eso que desde que lo políticamente correcto se instaló en el idioma alargamos con hermanos y hermanas pero que siempre ha servido para referirse a todos -y todas-) por eso no comparto que aspectos concretos de algunos hermanos (y hermanas) merezca una diputación específica. ¿Por qué una de jóvenes y no otra de rubios? o de altos, o de tías que se echan tinte. ¿Por qué una de costaleros? ¿Creamos otra de nazarenos, otra de penitentes, otra de acólitos, otra de monaguillos, otra de mantillas y otra de músicos?

¿Fiscalizar? ¿Y quién fiscaliza al fiscal? Otro cargo redundante, excesivo, reiterativo y casi absurdo. Como todos los que adornan los millones de juntas concebidas en Almería como máquinas de generar dinero y en las que, por tanto, cuantos más haya, mejor. Pero, repito, la junta está para gobernar, no para generar. Tampoco está para pasar el rato, para estar porque si no se está no se trabaja por la hermandad o para medrar. O tenemos eso claro o le cambiamos el nombre a las juntas de gobierno y las llamamos consejo de administración y punto. Ya lo dijo Aristóteles: las cosas por su nombre.

Notas

Imagen realizada en madera de cedro policromada y estofada al óleo por José Antonio Cabello. Los siete ángeles que la rodean portan en sus manos distintos atributos realizados en plata por el orfebre cordobés Emilio León autor, también, de la corona (rococó). El trono sobre el que reposa la imagen (isabelino) es obra del tallista Miguel Ángel González Arroyo y dorado por el propio imaginero. La bendijo el sábado Ramón Garrido Domene. Ayer fui a verla, a primera hora de la tarde.

Notas

Notas

En el programa ‘Cruz de guía’ de todos los martes en ACL radio se debatió ayer sobre el artículo de Mari Carmen Callejón en el IDEAL.

http://www.ideal.es/almeria/v/20120520/almeria/capital-premia-euros-cofradias-20120520.html

Notas

Soy el primer sorprendido. Dados como estamos a pocas sorpresas con la habitual desconexión entre el gusto del clero y el gusto del resto del mundo a la hora de presentarse en sociedad, lo del martes en la Catedral fue una renovación estética maravillosa y deliciosa. Acierto pleno del cómo que refrenda el del qué.

Fotografías de Juan Antonio Barrios. Muchas más en su web: http://www.juanantoniobarrios.es/el-museo-de-la-catedral-de-almeria-recupera-un-caliz-de-oro-de-rodalquilar/

Notas

Del blog La casa del arte:

Ya era Semana Santa, y los hombres de Fco Javier Jimenez “El Latas” llegaban a la plaza de la Santa Iglesia Catedral, por Cervantes. Era lo que unos días atrás llamábamos Carrera Oficial, pero no se cuantos asuntos raros y opacos le quitaron el nombre. Casi todas las hermandades votaron pasar por allí y por allí muchas han pasado. Ahora, tras el éxito (es mi opinión) de gente (y de cofrades) que buscan este rincón de la ciudad, de voluntad de cambio, de marco… ¿se retomará el proyecto? vaya por delante que la Hermandad del nuevo presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías no ha ido a la “tradicional” carrera oficial y si a la S.I. Catedral.

Notas

Más jefes que indios

El sábado tomó posesión la junta de gobierno de la Agrupación. 14 personas de las que me sobran 10 porque, como Manolo Fernández Gil, de quien tomo las siguientes palabras, pienso que esto es lo que debería hacer/ser la Agrupación:

Creo que la configuracion que debe de alcanzar la actual Agrupacion no es, ni mucho menos, la de alcanzar a ser una cofradia más ni, tampoco, una cofradía de cofradías. Todo lo contrario. La Agrupacion ha ser un puente que nos conduzca a un fin: el de constituirse en la representacion institucional de todas y cada una de las hermandades y cofradías (cuantas más se unan al proyecto, mejor) y, en definitiva, actuar y ejercer al modo de gestoría (asesoría) de los asociados (las hermandades). Todo ello bajo el patrocinio y la dilecta protección y apoyo de la autoridad diocesana.

Las hermandades han dado motivos más que sobrados de ser corporaciones maduras, las cuales pueden regir sus destinos pertectamente. Y la autoridad diocesana ejercer, no como un pater punitivo sino consejero y, en todo caso, encauzador de las ilusiones, proyectos y sensibilidades que en cada momento los órganos soberanos de las hermandades tengan por conveniente aprobar y por lo tanto intentar llevar a cabo.

Todo ello debería desembocar en trascender de la función y existencia, hoy día, de la Agrupación a lo que sería Consejo donde, de manera paritaria estuvieran representadas todas las partes implicadas en el movimiento cofrade.

Y para eso, a ojo, me sobran unas 10 personas porque la realidad (me) ha demostrado que con una presidente, un vicepresidente un secretario y un tesorero es más que suficiente. Un órgano de 24 hermandades agrupadas gobernado por 14 personas trae a cuento el chiste: hay más jefes que indios.

Notas

Este acto compromete su existencia personal como cristiana, aceptando un cargo que han colocado en sus manos y sobre sus espaldas sus propios hermanos con el propósito de llevar a cabo una tarea de moderación para que se dé aquella paz y aquella armonía y se realicen aquellas funciones que redunden siempre en una más clara y decidida proclamación del Evangelio; un culto que, lleno de belleza y esplendor, sea expresión del culto en espíritu y en verdad, y un testimonio, tanto en la Iglesia como en la sociedad, que invite a todos los que lo contemplen a amar intensamente a Jesucristo y a su Santísima Madre
Monseñor González Montes, ayer, en la toma de posesión de Encarni Molina como presidente de la Agrupación.

Notas

Y mucho más que todo eso, la pertenencia

Ha subido Paco Moya a su facebook una foto de la toma de posesión de la junta de gobierno de la Agrupación esta mañana y es significativa según qué presencias. Hace varias semanas tratamos este tema en los micrófonos de ACL radio. Allí, además de la juventud de la junta y el sexo de la presidenta, ambos temas aún noticiables, se destacó la pertenciencia de la junta. De izquierda a derecha y de arriba a abajo, los que salen pertenecen al: Carmen de las Huertas, el Amor, el Perdón, la Esperanza Macarena, el Encuentro, el Rosario del Mar, la Coronación, el Silencio, el Perdón, la Caridad, la Coronación y la Virgen del Carmen de Pescadería. O, dicho de otro modo, 5 hermandades ‘nuevas’ junto a tres ‘antiguas’. El cambio, para bien y para mal, es innegable. Casi tanto como necesario.

Se ha dado un vuelco a la tendencia habitual. Sin remontarnos más allá de los últimos 10 o 15 años, porque tampoco hace falta, ya hemos visto lo que según qué pertenencias han deparado a la Agrupación. Hasta ahora hemos tenido siempre presidentes de cofradías antiguas (de las Angustias, de los Estudiantes, del Encuentro, del Silencio, del Santo Sepulcro…). Y en las juntas de la Agrupación ha habido más canas que gomina. La tendencia se ha invertido hoy. Encarni Molina y su junta de gobierno suponen un punto de inflexión. A ver adónde nos lleva. Muchos auguran lo peor y otros afirman que es más de lo mismo que, para el caso, es casi lo mismo. Ya veremos. Aunque yo hubiera preferido a un candidato que no se presentó, esta junta que hoy ha jurado sus cargos me tiene ilusionado.

Notas

¿Alguién honestamente del Silencio o de la Unidad quiere compartir por qué no hubo entendimiento? Me pregunto qué razones puede haber tan importantes para que perdamos todos, toda Almería. Incomprensible. Un misterio más para nuestra Semana Santa.